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17 febrero 2010

Hijos del femicidio



Hijos del femicidio entre el abandono, el olvido y la vulnerabilidad


Por Alba Trejo, SEMlac

Algunos usaban pañales cuando dejaron de escuchar sus voces y sentir sus brazos. Otros iban a la escuela y, al regresar, su presencia se había esfumado de casa, mientras los más grandes entraban a la adolescencia cuando sus ojos vieron cómo la violencia coartaba la vida de su madre.

Los hijos del femicidio, los huérfanos de la violencia, las víctimas colaterales --de la forma que se les nombre--; ellos y ellas son ahora un eslabón de la cadena de violencia que día a día limita la vida de las guatemaltecas, principalmente de las que se encuentran en edad fértil. Morir por el solo hecho de ser mujer se ha convertido en una constante en este país. Tanto así que 20 es el número de mujeres que han ingresado a la morgue desde que inició el año.

La gran mayoría, según la directora del Instituto de Ciencias Forenses (INACIF) Miriam Monroy, con un tiro en la cabeza o severas excoriaciones. Pero casi todas con un antecedente de sufrimiento previo a su muerte, dijo a SEMlac la funcionaria.

La estatal universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) elaboró el primer diagnóstico situacional en este país del área centroamericana, que determina cómo se encuentran los y las hijas de las mujeres asesinadas en la capital guatemalteca.

El documento, elaborado después de visitar y entrevistar por lo menos 33 niñas y niños cuyas madres fueron asesinadas, demuestra que en cada hogar violentado quedaron al menos entre tres y seis sin su progenitora.

Pobres y extremadamente pobres una gran cantidad, concluye el informe, lo que solo demuestra que la mayoría de las asesinadas vivían en áreas marginales, en situaciones infrahumanas, confirma a SEMlac Norma Cruz, de la Fundación Sobreviviente. Además de que se trata de trabajadoras de casas, de maquilas o empleadas en el sector informal.

La investigación se realizó en casos de mujeres asesinadas a tiros, estranguladas o ultimadas con arma blanca entre 2007 y 2009. Sus hijos ,que quedaron huérfanos desde los dos meses de nacidos hasta los 17 años de edad, "de repente se encontraron con que ya no tenían a su lado a la persona con quien más se identificaban", dice Elsa Arenales, de la Escuela de Trabajo Social de la USAC.

En ellos y ellas aparecieron las manchas en la piel, las ronchas purulentas en la cabeza, las infecciones del aparato urinario y la pérdida de peso, pero quienes asumieron la responsabilidad de cuidarles nunca lo asociaron con la muerte violenta de la madre.

Elsa Arenales, quien dirigió la investigación, le denomina padecimiento postraumático, al perder al ser con quien más se identificaban. La violencia de género tiene en este país del área como principal victimario al marido, ex marido, o compañero de vida, pero también a los pandilleros, destacan informes elaborados por la unidad de femicidios del Ministerio de Gobernación.

Sólo en 2009 se recibieron alrededor de 40.000 denuncias por violencia intrafamiliar, informó Zenaida Escobedo de la unidad de género del Organismo Judicial.

"Es un informe conmovedor y el Estado debe asumir la responsabilidad de atender a esos niños, principalmente aquellos que quedaron en manos de los victimarios de las mujeres; es decir, sus esposos o ex compañeros", comentó a SEMlac la Embajadora de España en Guatemala, Carmen Diez.

Pero lo más grave es que, desde 2007, el número de mujeres asesinadas se mantiene constante, a razón de 700 como promedio anualmente, que han sido muertas a tiros, estranguladas, desmembradas o asfixiadas.

Los huérfanos del femicidio engrosan ahora la lista de por lo menos unos 2.000 niños que, asegura Norma Cruz, quedaron sin madre como consecuencia de los niveles de femicidio que han llevado a la tumba a por lo menos 3.500 guatemaltecas entre 2000 y 2007. Esas víctimas colaterales, en algunos casos, quedaron en manos de abuelas, tíos o amigos de la víctima.

Elsa Arenales, de la USAC, muestra preocupación acerca de que, en muchos casos, el diagnóstico determine que la familia huye con los niños o se los reparten, como si fueran naipes.

Arenales destaca que las y los niños no quedaron con sus padres, porque muchos de ellos no tenían papá o los hermanos eran hijos de diferentes padres que habían abandonado a la madre, e incluso fueron los autores del femicidio.

En no pocos, "se violan los derechos a una vida sin maltrato físico, acudir a una escuela o protegerlos del abuso sexual", destaca Iván Yerovi, representante adjunto del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Yerovi sostiene que "nadie atacó de entrada el problema y la realidad es grave, porque después los y las niñas pasan a formar parte de la delincuencia organizada o de las maras".

"La vulnerabilidad está a flor de piel, ya que algunas de las víctimas colaterales tienen ya 15 años de edad y ninguno ha terminado la primaria", comenta Mirna Bojórquez, directora de la Escuela de Trabajo Social de la USAC.

Infantes que no duermen de noche, lloran de repente o suelen portar un arma de juguete en su mochila para vengar la muerte de su madre: esa es la niñez que encontraron los investigadores de la USAC.

Tampoco se identifican con la familia que los adoptó tras la tragedia y lo peor es que algunos niños y niñas no han recibido tratamiento psicológico desde el fallecimiento de su madre, a quien vieron morir de manos de sus padres.

Las guatemaltecas, que forman el 52 por ciento de los 14 millones de habitantes, sufren violencia intrafamiliar entre los 20 y 39 años de edad, señala Yolanda Sandoval, de la fiscalía de la Mujer del Ministerio Público (MP).

La fiscal del Ministerio Público (MP) de Delitos contra la Vida, Blanca Lily Cojulún, no sabe cómo quedaron los y las niñas después de perder a su madre, porque no es una situación de competencia para esa entidad.

El gobierno del presidente, Álvaro Colom, sin embargo, iniciará un proyecto para brindarles tratamiento psicológico, ayuda social y seguridad. Y de igual forma busca crear una estrategia de atención inmediata para atender a la niñez que pierde a su madre de forma violenta.

Fuente Rebelión



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05 enero 2010

2009: El Año de la Masacre





Por Hernán Uribe

Asesinaron a 32 periodistas en ocho países latinoamericanos

El homicidio de treinta y dos periodistas entre enero y diciembre pasados permite la calificación del 2009 como el año de la masacre pues se incrementó en seis víctimas lo ocurrido en 2008 según registros de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (CIAP) adscrita a la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP).

México, con 13 víctimas, es decir el 40 por ciento del total se mantiene como la nación más peligrosa para los informadores noticiosos. Colombia, con siete asesinados le sigue con el 21.8%. La característica de ambos países y que los asemeja en la tragedia consiste en que en sus territorios
operan las grandes mafias de narcotraficantes a cuyos aparatos armados se atribuye la casi totalidad de los crímenes.

La siguiente es la nómina de la ignominia por orden alfabético de los países:


Brasil


Dalvison Nogueira de Souza, el 16-8-09. Dispararon en contra del vehículo que conducía, lo que provocó un choque y su muerte.
José Givonaldo Viera, el 14-12-09, por disparos.


Colombia


Everardo Aguilar, 72 años, el 25-4-09 fue tiroteado en su propio hogar del municipio de El Patía;
María Eugenia Guerrero, 27 años, fue muerta por golpes en Tulcán, ciudad fronteriza con Ecuador. Periodista de Radio Ipiales, de Nariño, su cadáver fue encontrado en febrero/ 09;
Hernando Salas Rojas, el 20-5-09 por disparos en Curillo;
Jamel Torres Zamora, el 30-7-09, tiroteado;
Diego Rojas Velásquez, el 22-9-09, disparos;
Ferney Henao, acribillado el 24-11-09 cuando se desempeñaba en el diario “La Patria”, de Manizales;
Haroldo Humberto Rivas Guerrero, por disparos el 15-12-09 en Valle del Cauca.


El Salvador

Christian Poveda, periodista y documentalista franco-español, tiroteado el 2-9-09.


Guatemala


Rolando Santís, tiroteado el 24-4-09 en Ciudad de Guatemala, capital del país;
Marco Antonio Estrada, por disparos el 6-6-09 en Chiquimula.


Honduras

Gabriel Fino Noriega, asesinado el 3-7-09 una semana después del golpe de Estado, en San Juan Pueblo;
Bernardo Rivera, periodista y abogado. Secuestrado el 11-3-09, su cadáver fue hallado el 9-7-09 en Buena Vista;
Rafael Munguía, en San Pedro Sula, por disparos el 31-1-09;
Osmán López, muerto a tiros el 18-4-09 en Tegucigalpa. Fue columnista del diario “La Tribuna” y miembro del Departamento de Comunicación de la Presidencia de la República.


México

Paul Ibarra Ramírez, 22 años, balaceado el 13-2-09; reportero gráfico;
Daniel Méndez Hernández, 24 años, con disparos el 23-2-09 en Tuxpan;
Juan Carlos Hernández, 24 años, por disparos, el 28-2-09, en Taxco de Alarcón (Veracruz);
Carlos Ortega Melo, disparos el 3-5-09 en Durango;
Elíseo Barrón Hernández. Secuestrado en su residencia de la ciudad Gómez Palacio. Su cadáver tiroteado apareció el 25-5-o9;
Ernesto Montañez Valdivia, editor de la revista “Enfoque”, fue asesinado a tiros en Ciudad Juárez, el 3-8-09;
Juan Daniel Martínez Gil. Murió por asfixia y su cuerpo, semienterrado, fue ubicado en los extramuros de Acapulco. Era corresponsal de W Radio;
Martín Javier Miranda. Fue encontrado muerto en su vivienda el 12-7-09 en un escenario con signos de fuerte violencia. Reportero;
Norberto Miranda Madrid, el 23-9-09 con balazos;
Fabián Ramírez López, el 11-10-09;
Vladimir Antuna, el 2-9-09;
José Emilio Galindo, el 22-11-09;
Gerardo Esparza, el 10-10-09, en Durango.


Paraguay


Martín Ocampo Páez, victimado el 12-1-09 cuando dirigía la radioemisora comunitaria “Hua Ñandu FM”.


Venezuela

Jacinto López el 1-1-09. Era reportero del diario “El Informador”, de Barquisimeto. Fue secuestrado y asesinado en Caracas;
Oriel Zambrano, periodista y abogado, el 13-1-09. Dirigía el semanario “ABC” y era directivo de “Radio América”


México patético

“Nuestros reporteros usarán chalecos antibalas” anunció el año pasado en Monterrey un directivo de la cadena Televisa después que una granada explosionó en sus instalaciones y pistoleros dispararon armas de grueso calibre contra el edificio. El atentado se atribuyó a cárteles de las drogas y luego de ese episodio varias estaciones televisoras de distintas cadenas son custodiadas por policías federales y estatales, informó la agencia EFE.

Sin embargo, al tenor de los crímenes permanentes aquello emerge como una solución de parche, tal como lo han denunciado Roberto Piñón Olivas, presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas de México (FAPERMEX) y Teodoro Rentería, vicepresidente mexicano de FELAP.

El periodista Mario Luis Altúzar Suárez escribió el 25-9-09 en su periódico digital “Arcano Político”: “El gobierno mexicano mantiene un operativo de 50.000 militares en distintos puntos de México para combatir a los cárteles de la droga a los que responsabiliza de 14 mil homicidios desde que asumió el presidente Felipe Calderón a fines de 2006”.

Mas, la matanza ha proseguido. La colega Nelly Olivos (periódico digital Vanguardia) denunció el 14-12-09 que se reciben “advertencias” como esta: “Cuiden bien sus textos antes de hacer una nota” (sic) Y agrega: “¿Qué clase de periodismo se puede ejercer en nuestro país si tenemos miedo para realizar nuestra labor informativa? Si las autoridades desconocen lo más elemental en el tema de las agresiones, ¿a quien debemos recurrir para que nuestra labor informativa sea garantizada?”


La Honduras fascista

Mientras la prensa comercial-conservadora de América Latina lanza a diario falaces ataques en contra de los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, ella silencia lo que ocurre en Honduras, cuya dictadura está violando claramente la libertad de expresión desde que se produjo el golpe de estado del 28 de junio/09.

El 28-9-09, BBCMundo informaba: “Dos medios de comunicación críticos al gobiernos interino de Honduras fueron cerrados este lunes por el ejército de ese país. Los militares hicieron una redada a las sedes de Radio Globo y Canal 36 de televisión”. En otro plano, CIAP-FELAP ha venido denunciando las agresiones de los golpistas en contra de enviados especiales de Telesur, Guatevisión (Guatemala) y Televisa (México).

Ernesto Carmona, secretario ejecutivo de CIAP, advirtió que el corresponsal sueco en Tegucigalpa, Dick Emanuelsson, podría ser expulsado del país porque en un despacho se habría referido a puntos fraudulentos de las llamadas elecciones del 29 de noviembre/09.

El último acto de esa naturaleza ocurrió el 28 de diciembre pasado y el protagonista fue el periodista independiente César Silva, secuestrado y sometido a torturas mientras lo interrogaban en una cárcel clandestina. Transcurridos 24 horas, Silva fue dejado maltrecho en un barrio de la capital.

En Ecuador, el Colegio de Periodistas de Pichincha reveló en septiembre/09 una bárbara agresión a golpes que sufrió Elena Rodríguez, corresponsal de Telesur en ese país. Se supone que fueron sicarios a sueldo de sectores derechistas de Colombia que procuran amedrentar al periodismo progresista ecuatoriano, señaló la institución colegial.


- Hernán Uribe es Periodista/escritor chileno, Presidente de CIAP-FELAP.


Fuente ALAI



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